Hay una época del año en la que cambiamos la decoración de nuestro hogar, oficina, comercio, etc., sin duda es la llegada de la fiesta navideña y el adiós al 2019 está en camino.

La tradición de decorar un árbol de Navidad es una de las ocasiones más esperadas cada año. Adornos, luces, regalos se compran para adornar con la esperanza de encontrar los regalos de Papá Noel que nos esperan a la mañana siguiente.

Es cierto que la navidad se ha convertido en víctima del consumismo y que lo más importante no es lo material sino lo espiritual.

Sin embargo, el hecho de decorar para las fiestas e ilusionarse y soñar con poner las luces y el árbol en casa, alimenta el alma.